
He venido teniendo los sueños mas locos estos últimos días. Generalmente no sueño con personas conocidas, pero ultimamente.. ultimamente todo está muy diferente. El otro día soñe que Ramoncito le daba a Damper y a Chica las colillas de sus cigarrillos como si fuesen galletas para perros. Me despertaba desesperada cuando todavía podía escuchar su voz decir "que pasa? yo siempre lo hago". Que estrés! Que preocupación!
Entonces sigo durmiendo, pero medio despierta, porque no logro dormir boca abajo en mi nuevo colchón. A mi me gusta dormir boca abajo, con las manos abajo de las piernas. Es rico, es paz.
Cuando duermo me despierto por la luz que entra desde mi nueva ventana. Que casualmente me queda hacia la izquierda -como la otra; pero es otra luz, porque es otro sol. No me gusta despertarme por luz. Tampoco me gusta despertarme por sonidos duros del despertador o de los vecinos que deciden cortar la grama todos los martes y/o miercoles. A veces prenden la máquina cuando no tienen grama que cortar. Es que ya nadie quiere tener tiempo libre en las manos. Eso debe ser.
Me gusta dormir con aire acondicionado en vez de calefacción, porque así no tengo que sacar los pies por un lado de la sabana. Me gusta dormir con aire acondicionado porque hace una bulla riquísima de burbuja. Así como si te dijera que éste es tu cuarto, duerme en paz sin mortificación o ruido que te detenga.
Ya no tengo sabana. Tengo un monton de plumas gordas que me protegen del frío que hace cuando estoy despierta y fuera de cama, porque en lo que duermo, entro en calor y saco los pies de las plumas.
Abro un ojo y tengo a Chica viéndome tan atenta como si estuviese cazando un venado- o para ser mas realista, un conejo. Y digo 'está bien, está bien, me despierto pues!'. Entonces voy al baño que suena cuando prendo la luz, porque algún ducto ventila más frío que calor. Tantas plumas, tanta calefacción, para que luego haga frío donde uno más se encuentra pelado. [plumas, perros, venados, conejos: peludos -y nosotros, pelados.]
Yo creo que necesitamos es sentirnos calienticos por dentro; para saber que aún estamos, sentimos, vivimos y recordamos. Así, comernos un helado o una sopa y saborear las diferencias de la vida, y al final del día apreciarlas. Tal vez hasta que se nos quemen las papilas de la lengua y quede como nosotros: pelados.
Foto por: Multicolorlips (deviantart.com)

Que hermosa reflexión.. 'saborear las diferencias de la vida, y al final del día apreciarlas.'
ReplyDeletePodría extenderme y escribir metros sobre tu bellísimo texto, pero decido saborearlo y decirte yo también tengo plumas gordas, a veces saco los pies..
Pero últimamente no lo hago, porque estoy un poquito más pelada - o menos caliente- porque te llevaste un pedacito de mi caleffación interna. I hope youre using it.
:) te amo